24 oct. 2017 11:48
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Irán, Trump y la maldad del vecino

Teherán, 24 de octubre de 2017, IRNA - Los enemigos de Irán se han aliado con Washington para crear un frente común contra Irán, algo de lo que Teherán debería desconfiar, aseguró el ex diplomático iraní y profesor de la Universidad de Princeton Hossein Musavian.

Musavian, en su reciente artículo originalmente escrito en persa, una copia del mismo ha sido obtenida por la Agencia de Noticias de la República Islámica (IRNA), advierte contra una conspiración de ciertos vecinos de Irán que ha alterado la estrategia de compromiso con Teherán, a una estrategia de confrontación con la República Islámica.

El profesor y especialista en seguridad nuclear y política de Oriente Medio, en su artículo titulado: “Irán, Trump y la maldad del vecino”, expone sus puntos sobre el tema en siete apartados, que se resumen a continuación:

1- Hace unos meses, en un artículo publicado en los medios iraníes, escribí que (el Príncipe Heredero de Arabia Saudí) Mohammad bin Salman había manifestado a las autoridades rusas durante su visita a Moscú que Riad soportaría a Bashar al-Assad siempre que Irán dejara Siria. Ahora, y después de la visita a Rusia del rey saudí Salman bin Abdulaziz Al Saud, ese hecho fue expuesto por los medios internacionales.

La visita de Salman a Moscú, llevada a cabo en coordinación con EEUU y su previo conocimiento, tenía como fin lograr dos objetivos: primero, aflojar a Moscú en su intento de establecer una alianza estratégica regional con Irán a través de acuerdos de miles de millones de dólares; segundo, persuadir a Moscú de que Arabia Saudí es un jugador que actúa independientemente de EEUU, por lo que Moscú podría utilizar las capacidades de Arabia Saudí en el mundo árabe y musulmán para, eventualmente, separar a los aliados sunníes tradicionales en la región de Washington.

La evidencia de tal argumento son los recientes comentarios de un senador ruso que decía que el viaje del Rey Saudí a Moscú significó el fin del dominio de EEUU en la región, el cual, después de todo, es absolutamente ingenuo.

Los saudíes ni siquiera tosen sin el permiso de EEUU. Y ello, mientras Riad, al establecer colusiones con el régimen sionista de Israel, ha completado su vasallaje a EEUU.

2- Durante el mandato (del ex presidente estadounidense Barack) Obama, Washington evitó atacar a Irán y Siria; optó por comprometerse con Irán, aceptó el acuerdo nuclear iraní, ratificó el enriquecimiento de uranio y agua pesada en Irán, concedió la destitución de Irán del capítulo siete de la carta de la ONU y la anulación de las seis resoluciones internacionales contra Irán, sugiriendo asimismo a Arabia Saudí de que Riad también debería comprometerse con Irán.

Esas medidas de la administración Obama enfurecieron el eje Tel Aviv-Riad-EAU y la “sedición del vecino” tomó forma a través de una alianza oculta pero estratégica; algunos de cuyos efectos han sido revelados y otros todavía permanecen ocultos.

Entonces, Irán decidió no ir más allá con Obama que el Plan Integral de Acción Conjunta, también conocido como el acuerdo nuclear de Irán. Después de que (Donald) Trump asumió el cargo y (el primer ministro israelí Benjamin) Netanyahu lograra influir en la Casa Blanca, al parecer, Tel Aviv se ha reconciliado con los saudíes para movilizar toda su influencia y ejercer presión sobre Irán, con la condición de que: en primer lugar, los saudíes permanezcan con los israelíes hasta el final y no se inclinen hacia Irán a medio camino del plan; y, en segundo lugar, los saudíes traten de resolver el problema israelí de no ser reconocidos por los países árabes.

El hecho de que los saudíes hayan rechazado todas las invitaciones bien intencionadas de Irán puede deberse a esas mismas colusiones. Sin embargo, Teherán no debería renunciar a la esperanza de rescatar el eje de Riad-Abu Dabi del agarre de Tel Aviv.

La región del Golfo Pérsico disfrutará de estabilidad y seguridad cuando las tres potencias regionales, es decir, Irán, Arabia Saudí e Iraq, puedan desarrollar un sistema conjunto de cooperación.

3- Como resultado, se espera que el debate sobre el Plan Integral continúe en Washington durante un año; existe la posibilidad de que Trump decida abandonar el acuerdo, pero también hay una mayor probabilidad de que hará todo lo posible para que el acuerdo caiga en desuso sin abandonarlo formal y abiertamente, para que no se lo pueda acusar de violar el acuerdo, y al mismo tiempo, minimizar los beneficios de Irán del acuerdo internacional.

Además, es posible que quiera utilizar la amenaza de dejar el Acuerdo como una espada de Damocles sobre la cabeza de Europa para lograr que respalden a EEUU en sus futuras medidas contra Irán. Dos objetivos clave de la sedición de vecinos-Tel Aviv-Neocons son frenar el poder regional y el apalancamiento de Irán, y detener el progreso económico del país creando tensiones en las relaciones exteriores de Irán, así como mancillando el Plan Integral.

4- Nos enfrentamos a dos realidades. En primer lugar, después de cuatro décadas de disputas, Washington y sus aliados están atrapados en un aislamiento internacional sin precedentes. Esa es una oportunidad excepcional, pero no duradera. Por lo tanto, Irán debería tenerlo en cuenta y aprovecharlo al máximo, a través de acciones oportunas y apropiadas. En segundo lugar, hace unos 15 años, Europa inició conversaciones nucleares con Irán. Hoy, dado que EEUU utiliza asuntos regionales contra Irán y el Plan Integral, Teherán puede iniciar diálogos sobre las crisis regionales. A través de la resistencia, el diálogo y la diplomacia, Irán podría retomar sus derechos sobre el enriquecimiento, el agua pesada y el uso de todas las tecnologías nucleares.

EEUU y Occidente hicieron todo lo posible para privar a Irán de tales derechos. Irán puede persuadir al mundo para que reconozca sus derechos y su posición natural y legal, a través de la diplomacia, el diálogo y el buen trabajo realizado por sus distinguidos generales.

Moscú y Teherán, afortunadamente, han comenzado la cooperación más allá del diálogo. Pero eso no es suficiente. Esa cooperación con las potencias asiáticas, como China, India y Japón, también es importante. Europa es el primer baluarte de EEUU en crear un consenso internacional contra Irán. Por lo tanto, es muy importante para Irán iniciar diálogos con Europa sobre las crisis regionales, mediante la formación de grupos de trabajo conjuntos para contrarrestar el terrorismo takfirí y las crisis en Iraq, Siria y Yemen. Tal política puede neutralizar las presiones de EEUU sobre Europa, fortalecer las colaboraciones mutuas entre Irán y las potencias asiáticas, evitar posibles nuevas tensiones en las relaciones exteriores y también detener el proceso destinado a dañar el Plan Integral.

5- Trump es un hábil hombre de negocios, con un carácter impredecible. También está dispuesto a mostrar que es impredecible para que otros lo teman. Planea destruir los legados más importantes que quedan de la era de Obama. El Plan Integral es uno de los pocos legados importantes de Obama. Trump designó eventos nuevos y deslumbrantes bajo su propio nombre para inmortalizar su nombre en la historia. El acuerdo armamentístico de 350 mil millones de dólares con los saudíes es solo el comienzo. Ahora intenta sacudir a los jeques del Golfo Pérsico con otro billón de dólares en nombre de la lucha contra Irán.

Como hombre de negocios exitoso, antes de su presidencia, la técnica de Trump consistía en degradar la propiedad y eliminarla utilizando métodos anormales. Piensa que él también puede hacer ese tipo de trato con Irán; por eso, en mi reciente editorial, publicada por Reuters, mencioné cinco puntos para hacer que descartara esas ideas.

Quiere poner cualquier posible acuerdo con Irán bajo su propio nombre, y piensa que puede usar sus técnicas en el mundo de la diplomacia.

6- Desde la firma del Plan Integral, se ha abierto una gran grieta en la sociedad estadounidense; una grieta sin precedentes desde la Revolución Islámica de 1979 en Irán. Un gran segmento de políticos, medios de comunicación, científicos, intelectuales y centros académicos de EEUU se oponen a las políticas anti iraníes de Trump.

7- El lobby sionista que gira en torno a la AIPAC siempre ha tenido un papel importante en las políticas estadounidenses, pero nunca ha gozado de tanta influencia como en la administración de Trump. Ellos juegan un papel central en la elaboración de las políticas anti iraníes de Trump.

Los grupos antirrevolucionarios liderados por el MKO, como mercenarios bien pagados de los Takfiríes árabes, por otro lado, han aumentado en gran medida sus medidas subversivas. Ahora, al depender del apoyo que reciben de los Neoconservadores de EEUU, están expandiendo cada vez más su esfera de maniobra e influencia.

Tras el anuncio de la nueva política iraní por parte de Trump, parece que el plan para cambiar la estrategia de compromiso con Irán a una estrategia de confrontación ha prevalecido en Washington.

Washington es considerado ahora por los enemigos de Irán como la línea de frente contra Teherán.

Por: Hossein Musavian

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