Las sanciones de Trump representan la mayor hostilidad contra el pueblo iraní, denuncia el ministro Zangeneh

Teherán, 26 de abril de 2019, IRNA - El ministro de Petróleo Biyan Namdar Zangeneh declaró que las sanciones al petróleo de EEUU contra Irán suponen un acto gravemente hostil contra la nación iraní.

En respuesta a una pregunta de IRNA sobre la magnitud del efecto de las sanciones, Zangeneh declaró: “Esas sanciones de EEUU no son baladíes, sino hostilidades muy duras contra el pueblo de Irán”.

Respecto al ofrecimiento de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos de compensar la cuota iraní en el mercado global, el ministro de Petróleo manifestó: “Creo que están exagerando sus capacidades petroleras”.

El pasado 22 de abril, la administración Trump dio un nuevo paso para reducir a cero las exportaciones de petróleo iraníes, y la Casa Blanca ha anunciado que, a partir del 2 de mayo, no se prorrogarán las exenciones a los países que deseen comprar crudo iraní.

Aunque esa medida, de hecho, era una demanda que Trump repetía desde los primeros días después de asumir el cargo en la Casa Blanca, las condiciones globales y regionales no le permitieron llevarla a cabo.

Hace un mes, en su reunión con los miembros del Consejo de Seguridad Nacional, el presidente de EEUU insistió en imponer la máxima presión a Irán y poner fin a las exenciones.

Los medios de comunicación y los analistas occidentales coinciden que la decisión de Trump de reducir las exportaciones iraníes de petróleo no conllevará que Irán cambie su política exterior, y solo incrementará los precios del crudo y la escalada de tensiones en el Golfo Pérsico.

En respuesta a las amenazas de la Casa Blanca, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Seyyed Abbas Musaví, aseguró que la negativa a prorrogar las exenciones era básicamente ilegal, y aseguró: “Dada la ilegalidad de las sanciones, la República Islámica de Irán, en principio, no otorga ninguna credibilidad a la cancelación de las exenciones”.

La web de Política Exterior, en un análisis titulado “La gran apuesta de Trump al petróleo iraní”, destacó que el presidente de EEUU estaba asumiendo un gran riesgo económico y político. Según ese análisis, el anuncio de la administración Trump probablemente incrementará los precios del petróleo y entorpecerá las relaciones entre los amigos y rivales de EEUU que dependen de la energía iraní, y al mismo tiempo aumentarán las tensiones en aguas del Golfo Pérsico.

Solo dos semanas después de que el presidente Trump designara al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán como una organización terrorista, la decisión del lunes representa la última afrenta de Washington en la presión diplomática y económica sobre Teherán, amén de perjudicar la economía global o a los enojados amigos en Europa y Asia.

No obstante, ello conllevará riesgos económicos y políticos, especialmente cuando Trump afronta la campaña para su reelección. Por ello, la Casa Blanca también anunció que está coordinando con Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, rivales regionales de Irán, el impedir cualquier interrupción del suministro o el aumento de precios. Trump y el príncipe heredero de la corona saudí Mohammed bin Salman habían hablado a principios de este mes.

Las autoridades saudíes dijeron el lunes que estaban abiertos a aumentar la producción, pero esta vez solo después de evaluar los impactos en el mercado petrolero ante la nueva política de sanciones de EEUU, no antes. Arabia Saudí se sintió ofendida el año pasado cuando incrementó la producción para compensar las sanciones de Irán y constatar posteriormente la emisión de exenciones de EEUU a algunos países.

La mayoría de analistas confiaban que la administración estadounidense acabaría renovando la mayoría de las exenciones, ya que los precios del petróleo están relativamente altos, y la eliminación de un millón de barriles iraníes del mercado simplemente los elevará aún más, justo al comienzo de la temporada de verano en EEUU.



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