Líder: Irán es una nación fuerte que EEUU no podrá dañar

Teherán, 30 de junio de 2018, IRNA - Si Irán no fuera un país poderoso, con solo una décima parte de los complots enemigos habrían sido suficientes para perjudicar al pueblo iraní de su sistema islámico popular, declaró el sábado el líder de la Revolución Islámica.

“Las autoridades del país no están dilapidando el dinero de la nación con armas; eso es una idiotez”, aseguró el Ayatolá Seyyed Ali Jamenei durante una ceremonia de graduación de cadetes.

El Líder añadió que la autoridad no consiste en que venga un país del otro lado del mundo para establecer sus bases para proteger a una familia (en alusión a la monarquía saudí): “Eso no es autoridad; eso es una humillación. La autoridad procede del pueblo”.

“La mayor prueba de la autoridad de Irán es que el país está progresando y EEUU no ha podido perjudicarlo en absoluto”, declaró.

La Revolución persistirá y será prometedora con paciencia y piedad, subrayó el Líder.

“Como resultado de la paciencia y la piedad, los hostiles enemigos, a pesar de toda su astucia, no podrán hacer nada contra nosotros.

Este es un consejo para toda la nación, y en particular para las autoridades y dirigentes de la sociedad islámica: La paciencia significa mantener los objetivos, una constante participación y una activa presencia; significa considerar los objetivos a largo plazo para el futuro.

“Gracias a su resistencia de hoy, las generaciones futuras alcanzarán la cima del éxito; alcanzarán la cima, y la dignidad y la resistencia serán vuestras”.

Si nuestra querida juventud, las autoridades del gobierno y toda la gente practican la paciencia y la piedad, el enemigo no podrá dañarnos en absoluto”.

Dar dinero a los países extranjeros, comprar armas, venir de lejos para abrir una base militar o el derramamiento de sangre para preservar una dinastía no representa tener poder. Esas son tonterías y una humillación en lugar de poder. Si la nación iraní no hubiera sido poderosa, con una décima parte de los esfuerzos de los enemigos habría sido suficiente para derrocar al gobierno popular de la nación. La mayor prueba del poder de la nación es que Irán progresó y EEUU no pudo hacer nada.

Los enemigos no escatimaron esfuerzos para sembrar las semillas de la discordia entre las gentes y las autoridades, y todos debieron permanecer vigilantes para forjar la unidad y evitar la aristocracia, señaló también el Líder.

El triunfo de la Revolución Islámica rompió las cadenas y los grilletes de las manos y pies de la gente, y les ayudó a saborear la independencia y la libertad, declaró el Ayatolá Jamenei.

La autoridad real debería nacer desde dentro de la nación en base a la independencia y la libertad, afirmó, añadiendo que pagar dinero a los extranjeros y comprar armas y almacenarlas, que no podrán usarlas, o venir desde el otro rincón del mundo para establecer bases militares en esta región con el fin de succionar la sangre de las naciones de la región y mantener la autoridad de una dinastía, como signos de estupidez y derrota, no puede considerarse como autoridad.

El CGRI es uno de los pilares del poder y debería promoverse cualitativa y cuantitativamente para aprovechar sus abundantes capacidades, indicó.

El creciente poder de Irán no es exagerado, sino bastante real, afirmó el Ayatolá Jamenei.

Uno de las potencias más despiadadas del mundo, es decir, EEUU en los últimos 40 años hizo todo lo posible para enfrentarse a la nación iraní, pero no pudo evitar el progreso de nuestra nación.

Desde las primeras etapas de la Revolución Islámica existían tres corrientes opositoras: el llamado liberalismo, que se sometía a EEUU y Occidente; los comunistas armados que nunca dudaban en emprender cualquier tipo de acción; y los hipócritas que se vestían según el código islámico pero eran rencorosos y blasfemos sin ninguna identidad, los cuales incluso apoyaron al difamador dictador iraquí Saddam Hussein, y en la actualidad están ocupados en prestar servicios de espionaje a distintos gobiernos, como Francia, Gran Bretaña o EEUU, añadió el Líder.

Las tres corrientes fueron derrotadas por la Revolución Islámica, subrayó.

Una prueba más del poder de Irán es la formación de las coaliciones estadounidenses en la región. Si EEUU tuviera la capacidad de derrotar a la República Islámica, no necesitaría aliarse con los Estados vergonzosos de Oriente Medio para extender el caos y la inseguridad en Irán.

Hasta seis presidentes estadounidenses, antes incluso del actual, también hicieron grandes esfuerzos pero no lograron sus dementes objetivos. Hoy, tras perder la esperanza en otros métodos, la conspiración del enemigo consiste en crear una brecha entre el sistema y la gente. Pero eso es estúpido; no entienden que el sistema solo está compuesto por la propia gente.

Debido a los progresos y el llamativo desarrollo de Irán, la enemistad de EEUU se ha incrementado drásticamente, pero simultáneamente, el odio del pueblo iraní hacia EEUU se ha incrementado también día a día, aseguró el Líder.

El enemigo, en su estupidez, pretende dividir al pueblo iraní y a sus autoridades, e ignora que la Revolución Islámica es una parte inseparable de la nación iraní.

Los objetivos que persiguen las actuales sanciones económicas y la presión es aumentar el descontento del pueblo iraní, aunque será en vano, subrayó.

El enemigo se opone a la independencia, dignidad y al desarrollo del país en los campos científicos y políticos.

El coste de la sumisión es mucho mayor que el de la resistencia, advirtió el Líder. La sumisión al enemigo solo dará como resultado su enemistad.

Si evitas reconciliarte con el enemigo, el Todopoderoso te recompensará por tu paciencia y esfuerzo, auguró el Ayatolá Jamenei.

Los jóvenes serán testigos del día en que los enemigos no se atrevan a encabezar ningún ejército, o agresión económica, de seguridad y política contra Irán, concluyó el Líder.

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